Maltratado, fustigado,
deje a la mitad de España maniatado.
Entregado a mis principios,
valedero de mi mismo.
Escupiendo delirios,
herido por amigos,
alejado del cariño
y sin rumbo ni aliño.
Cayado en mano,
camisa a cuadros,
mi alma en puño.
Pasaron años...
Como la sangre,
mis pensamientos fluyen aún.
Mi palabra registrada
y mi España da la espalda
Pero sé que volveré algún día...
Como ave migratoria que regresa.
Como fuente manadora que no cesa.
El poeta de puño y letra,
despierta...
Homenaje a todos aquellos poetas que fueron expulsados durante la dictadura, como decía Sabina en su "adivina adivinanza": tanto los del exilio de fuera como los del exilio interior...
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